Busca en este blog

miércoles, 9 de enero de 2013

LA BATALLA LEGAL


Lucas 18.1-8
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

La batalla legal se da cuando un ser humano que ha nacido de nuevo ejerce su derecho legal para someter un caso ante el Juez, arrebatar los bienes de mano del diablo y tomar posesión de lo que el enemigo ha robado.

Para esto no es necesario un gran batallón. En Mateo 16.9 habla de que todo lo que atemos en la Tierra será atado en los Cielos: es decir nos dio autoridad para atar y desatar. En Mateo 18.18 nos dijo que si dos o tres se ponen de acuerdo, todo lo que ataren en la Tierra, sería atado en los Cielos. Por lo tanto, para pelear la batalla legal pueden ir de una a tres personas, o más, delante del trono de Dios a acusar al diablo  y que Dios emita veredicto y recuperemos lo que nos pertenece.

Veamos pues que es lo que nos dice la Palabra:
-          También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,… v.1
La palabra necesidad en su sintaxis original griega es “dei”, que significa obligatorio, necesario, deber, preciso, conveniente, legalmente obligado, etc. Por lo tanto podemos entender que la oración es un deber para aquellos que han nacido de nuevo.
Además tengamos claro que el ministerio universal y más importante que compartimos los componentes de la Iglesia de Cristo, es el ministerio de la reconciliación. Y este debe ser desempeñado con una oración constante por los demás para que la luz del evangelio también  llegue a ellos. No tenemos en la Tierra otra labor.

            “Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre.”

Si ya vimos que la intercesión para conseguir la  bendición para los demás requería de una constante perseverancia, lidiar en la batalla legal es aún más costosa, ya que hablamos de enjuiciar directamente a satanás y destronar sus principados. En la intercesión, era Dios quien retardaba la respuesta para desarrollar nuestra fe y constancia, aquí es una lucha directa en contra de satanás y sus dominios. 
Sabemos que toda potestad le fue  dada a Jesucristo cuando resucito, pero esta autoridad no fue delegada en ángeles, en potestades, ni en el propio Espíritu Santo, sino que fue delegada sobre la Iglesia…. Mateo 28.18-19 “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;


-          Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. v.2

El juez de esta historia nos vuelve a representar a Dios, y aunque se nos representa a este juez como un juez malo que no respeta a nadie, nos lo ilustra para que entendamos el grado de esfuerzo que requiere este nivel. Recuerda que el que opone en este caso resistencia es el propio satanás que utilizará todas sus artimañas para hacernos retroceder y perder la batalla.

-          Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. v. 3

Esta viuda representa al ser humano que lleva el caso delante del Juez para recuperar el gobierno y lugar que el enemigo tomó ilegalmente.
La viuda, en  la sociedad judía de aquellos tiempos, representaba la escala más baja de la sociedad, tanto es así, que si no  tenía hijos que se hiciesen cargo de ella, pasaba a la indigencia total. Por ello, Jesús, hablando esta parábola, nos hacia entender que hasta el cristiano más débil que sabe cual es su posición, tiene claro quien es y persevera en el caso hasta el final , obtendrá la victoria.

-          Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia.
 v. 4-5

El clamor de la viuda era de constante: “hazme justicia de mi adversario”. Y, ¿cuál es  la clave que nos impulsa a tener victoria en  la batalla legal?
Cuando Jesús murió en la Cruz, juzgó a satanás, y cuando resucitó, recibió toda autoridad en los Cielos y en la  Tierra. Éste es el poder y la autoridad que él nos dio, a sus discípulos y a nosotros, para que fuéramos al mundo a extender el Reino. Entonces, ¿cuánto poder le queda a satanás? Ninguno. Solo tendrá el que nosotros le cedamos con la legalidad otorgada por nuestro pecado, nuestros miedos, nuestra falta de perdón, resentimiento, etc. Por ello el apóstol Pablo nos decía “…ni deis lugar al diablo” Efesios 4.27.

Por tanto, la perseverancia es importantísima en esta batalla. Les recuerdo que ya no estamos en una atmósfera amigable y de entrenamiento. En el momento en el que entramos en esta batalla, satanás nos añade a su lista negra, y hará mil y una para que desistamos. Pero recuerda, persevera y mantente firme, porque Jesús nos delego toda autoridad para atar y desatar, y de esta manera vencer la batalla y  conseguir el propósito de nuestras vidas, dar vida a muchos que todavía están muertos.

            “... me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia…”

La conclusión de todo esto es que cuando perseveramos y somos constante, reclamando legalmente lo que es nuestro por lo Gracia de nuestro Señor Jesús,  y resistimos, el Juez Justo emitirá sentencia en contra de satanás y a este no le quedará otra que huir y ser destronado.

Santiago 4.7
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.


Haz click aquí para descargar el estudio en Word!!!
https://sites.google.com/site/odresnuevosbadajoz/estudios/LA%20BATALLA%20LEGAL.doc?attredirects=0&d=1

No hay comentarios:

Publicar un comentario